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¿No sabes qué hacer con las cenizas de la chimenea? Te contamos algunos trucos para que puedas sacarles el mayor provecho a este tipo de residuos.
Las cenizas son el residuo que queda de la combustión de la leña en la chimenea y actualmente se han descubierto muchos usos para ellas, por lo que no debes eliminarlas por completo. Las mismas se pueden utilizar en el jardín, en la limpieza y hasta para el hielo de las nevadas; así que toma nota de todo lo que puedes hacer.
Los trucos que te enseñaremos a continuación son muy fáciles de realizar, por lo que podrás sacarle el mayor provecho a las semillas de tus chimeneas.
Las cenizas son perfectas para usarse en el exterior debido a su polivalencia. Ayudan a controlar las algas en los estanques y ahuyentar plagas como las babosas o las orugas y caracoles.
Asimismo, puede utilizarse para enriquecer el compost, gracias al magnesio, fósforo, calcio y los otros nutrientes que contiene, pero debe usarse solo dos veces al año para evitar cambios en el pH o la acidez del suelo.
También sirven como fertilizante, por su contenido de potasio y minerales.
La función limpiadora de las cenizas es indiscutible, sobre todo para cuando quieres eliminar la grasa de las cazuelas que se encuentran muy sucias. Para lograrlo es recomendable dejarlas en remojo durante media hora y añadir al agua algunas cucharadas de ceniza.
Luego de pasado este tiempo debes frotarlas con normalidad y al hacerlo debes combinarlas con un poco de lavaplatos, ya que no son antibacterianas.
Este es uno de los usos menos conocidos de las cenizas, pero uno de gran importancia. Las mismas sirven como un desecante del ambiente al colocarlas en recipientes grandes en las zonas húmedas de la casa para absorber la humedad del aire.
Para lograrlo debes humedecer una bayeta, esponja o un poco de papel periódico con cenizas frías tamizadas. Luego debes pasarlo por los cristales o espejos, para que así obtengas un resultado final realmente brillante.
Puedes utilizar esta técnica en los propios cristales de la chimenea para eliminar la suciedad pegada. Recuerda que la clave está en secar todo muy bien para que no queden manchas en la superficie.
Para ahorrar un poquito de sal puedes utilizar las cenizas de la chimenea para derretir la nieve y el hielo que se esparce en el camino. Esta es una técnica más respetuosa con el medio ambiente, por lo que no afecta al suelo, ni a las plantas ni a los animales.
Es una forma eficaz y poco agresiva de limpiar el pavimento u otras superficies como los muebles. Tan solo debes hacer una pasta con la ceniza y agua, para posteriormente aplicar y retirar con abundante agua.
Las cenizas por sí solas se pueden lavar sin ningún problema, tan solo tienes que añadir dos cucharadas de las mismas a tu detergente habitual y dejar remojar la ropa que se encuentre muy sucia. Luego lo llevas a la lavadora y verás los excelentes resultados.
Las cenizas tienen la capacidad de absorber los malos olores del ambiente y se pueden usar en el pelaje de las mascotas, sus camitas o areneros, ya que son inofensivas. Puedes colocar bolsitas de tela con cenizas en la nevera, cualquier estancia y en los armarios; para luego sustituirlas cada semana y de esta forma mantener desodorizado tu entorno.
En Fumistería sabemos qué hacer con las cenizas de la chimenea y todo el provecho que les puedes sacar. Así solo te queda disfrutar del fuego y luego utilizar los residuos en cualquiera de las opciones que te hemos contado.
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